Alexandra Rojas

Dime, Rojo

Rojo sangre, rojo vino, 

parece que no le importo un comino

como súbdito al rey que guía soy fiel 

a tu silbido, como perro a su hueso

como poeta a sus versos. 

Busco la manera de tocar tu corazón 

y despejar ese disgusto 

qué sientes de día por medio 

¿Es en serio? 

Es un círculo dañino 

y aún con el pecho hecho añicos 

continuo en espera de una señal 

que me diga que ya no existe tal. 

Dime, rojo

¿Es placentero tenerme detrás de la línea? 

¿Es satisfactorio no ser la misma? 

Dime, rojo

¿Por qué te desconozco? 

la frialdad de tus palabras 

retumban como olas en las piedras 

y el llanto desconsolado 

de las enredaderas de mi alma 

no se calman, 

dime algo para guardar la calma 

dime algo a la cara.