Quiero que sepas, y no es en vano
de los suspiros que trae el aire
las caricias, que del cielo caen
del calor del sol y sus abrazos,
que entiendas el murmullo de las olas
la suave voz que da la brisa
que escuches, la loca risa
del agitar de las hojas,
quiero que veas despertar un nuevo día
y como se duerme la noche
como nacen, y se esconden
las luces que lo iluminan
que escuches, la melodía
en los campos de las flores
o el sonido que se rompe
de los ríos, en la orilla.
Quiero que entiendas, que notes
que lo grande de la vida
a veces, estando encima
ni se siente ni se oye,
que pintamos con colores
las cosas que no se pintan
por sentir las emociones
que creímos, escondidas.
Quiero que sientas que toques
el mundo, sus maravillas
y verás que son sencillas
las causas que nos impone,
porque el aire da caricias
el sol, nos da sus abrazos
la noche nos da el descanso
la luz, nos da el nuevo día.
Quiero que entiendas y sepas
que el dinero no nos quita
esas cosas tan bonitas
que Dios, nos da a cualquiera
ir descalzos por la orilla
ver florecer primaveras
respirar la brisa fresca
y sentir la lluvia, oírla.
Somos ricos en presencia
pero pobres de avaricia
quiero que sepas, mi vida
que este mundo y su belleza
se hizo, por compartirlas
y ni el rico a su riqueza
y ni el pobre, a su pobreza
se les pasa inadvertidas.
Quiero que pruebes, que bebas
el agua que nace fresca
el verde que da la hierba
el olor de margaritas,
la sombra si el sol calienta
o el calor, en tarde fría
quiero mostrarte que tengas,
el valor que da la vida.