FRANCISCO CARRILLO

quiero que sepas.

Quiero que sepas, y no es en vano

de los suspiros que trae el aire

las caricias, que del cielo caen

del calor del sol y sus abrazos,

que entiendas el murmullo de las olas

la suave voz que da la brisa

que escuches, la loca risa

del agitar de las hojas,

quiero que veas despertar un nuevo día

y como se duerme la noche

como nacen, y se esconden

las luces que lo iluminan

que escuches, la melodía

en los campos de las flores

o el sonido que se rompe

de los ríos, en la orilla.

Quiero que entiendas, que notes

que lo grande de la vida

a veces, estando encima

ni se siente ni se oye,

que pintamos con colores

las cosas que no se pintan

por sentir las emociones

que creímos, escondidas.

Quiero que sientas que toques

el mundo, sus maravillas

y verás que son sencillas

las causas que nos impone,

porque el aire da caricias

el sol, nos da sus abrazos

la noche nos da el descanso

la luz, nos da el nuevo día.

Quiero que entiendas y sepas

que el dinero no nos quita

esas cosas tan bonitas

que Dios, nos da a cualquiera

ir descalzos por la orilla

ver florecer primaveras

respirar la brisa fresca

y sentir la lluvia, oírla.

Somos ricos en presencia

pero pobres de avaricia

quiero que sepas, mi vida

que este mundo y su belleza

se hizo, por compartirlas

y ni el rico a su riqueza

y ni el pobre, a su pobreza

se les pasa inadvertidas.

Quiero que pruebes, que bebas

el agua que nace fresca

el verde que da la hierba

el olor de margaritas,

la sombra si el sol calienta

o el calor, en tarde fría

quiero mostrarte que tengas,

el valor que da la vida.