Sergio Alejandro Cortéz

JARILLAS

Jarillas

El amor se fue

como jugando,

persiguiendo jarillas

hacia el oeste.

Un cacique comechingón me dijo:

mirá sus hojas,

brújulas secretas del mundo;

señalan el viento:

por aquí,

por allá.

El amor se va

—pero aprende a volver—.

Arden las huellas de los astros

más allá de los pastos;

una manada

de poemas salvajes

baja a beber del arroyo.

Las jarillas en flor

esparcen sus secretos

en todas las direcciones,

pero hay una

—callada—

que siempre

sabe volver.

En el patio

atan sus ramas

y barren la tierra.

Queda limpio el camino

para que el amor vuelva.

 

Sergio Alejandro Cortéz

Villa Dolores, Córdoba, Argentina.