Carlos Baldelomar

+ PEQUEÑO RESCOLDO +

Siempre he creído
que uno escribe con cenizas.
Tengo muertas las manos,
muerta la nostalgia,
velada noche tras noche,
hasta que las sombras
son barridas de los callejones.

Aun nadie viene.
Todos pasan de lejos
arrastran sus pasos
como hojas huérfanas que navegan
de la cuneta a la alcantarilla.

De vez en cuando
vos te asomás a mi puerta.
Te parecés a la muerte,
pero con el rostro que amo.