Sueño con los ojos abiertos,
acurrucado junto a los sonetos
de mis anhelos.
Viajo sobre la ciudad,
sobre las altas palmeras,
recorro el mundo,
elevándome sin rumbo.
Anhelo la luna y el sol,
allí arde mi pasión.
Día tras día,
busco su tímida canción.
Ante mis ojos se dibuja
el lienzo de mi asombro.
Lágrimas caen,
porque me veo a mí.
Soñando despierto,
viajo en reversa.
En mis ojos pinté,
sonetos de lo que vi.
Dicha perfección
solo pudiera mejorar
si lográramos despiertos
vivir juntos lo que vi.