gaspar jover polo

CRUDA ESTAMPA

CRUDA ESTAMPA

 

Comienza esta cruda estampa

con un anciano monte

donde vivían las hormigas y sus primas,

las abejas, que zumbaban procaces y obstinadas

sobre montones de flores,

sobre colinas extrañamente aromatizadas.

Fue el curioso año de mil novecientos y tantos,

rudo, brumoso, algo impreciso en la cuenta,

perlado de gotas frías

al filo de cada hoja,

con entrañable estación veraniega.

Con nubarrones enormes

ensombreciendo la sendas

más intrincados del monte, y el lobo oscuro,

feroz, que bajaba

y que al momento subía por esa misma ladera,

que saltaba por encima

de las hormigas sin aplastarlas.

 

Gaspar Jover Polo