Jesús Ángel.

Entre la ficción y la realidad.

 


Si se vive en el presente,
sea el día que sea
o la hora que sea,

y la existencia se manifiesta y se revela en instantes que se convierten en pasado
una y otra vez.

Si todo lo que aún no ha ocurrido
y puede suceder es el futuro, siendo ahora las siete,
¿dónde estaré a las doce, si a las siete las doce ya son futuro?

No como un lugar independiente del tiempo, sino como una fase dentro de él.

¿No estaré, simplemente,
en el presente
cuando ese momento llegue,
si sigo vivo en él?

Que transforma instantes en pasado,
en una situación distinta, única e irrepetible,
desde el mismo día del nacimiento…

¿o incluso antes de ser quien ahora se es?

Y así, si el futuro no es un lugar,
sino una posibilidad, aquello que aún no ocurre
pero puede llegar a ser, entre la ficción y la realidad...

¿qué es realmente,
si no puede habitarse como tal,
pero sí anticiparse, imaginarse y condicionar decisiones?

Sino una construcción de la mente que proyecta, anticipa y organiza,
y, a la vez, una fase dentro del propio tiempo que orienta y da forma
a lo que está por venir...

dentro de un presente que se desplaza continuamente
y, al hacerlo, convierte todo instante en pasado
una y otra vez.