El Huagiro

Siempre diferencias…

 

Como si la historia se hubiese escrito
no con tinta, sino con fracturas.

Como si al ser humano le fuera imprescindible
dividirse para existir,
erigir jerarquías,
nombrar al otro desde abajo
para sostenerse desde arriba.

Y así, siglo tras siglo,
cambiaron los nombres,
pero no la esencia:
la desigual balanza,
el peso inclinado de la justicia,
la herencia amarga de la dominación.

Hoy se disfrazan de progreso,
de cifras, de contratos, de discursos pulidos…
pero en el fondo persiste la misma grieta:
unos deciden,
otros resisten.

Siempre diferencias…
como una cicatriz que no cierra,
como una deuda que nadie quiere saldar.

Y, sin embargo,
en medio de tanta división heredada,
late —terco— un anhelo antiguo:
el de un mundo donde el hombre
no necesite someter
para sentirse hombre.

El Huagiro.
Madrid,Enero 2026