Sebastian Mena

Menos mal

Casi que te regalo un libro 

casi también te lo dedico 

menos mal que me dejaste

antes de poder envolverlo 

no, porque no doliera 

sino que era de mis favoritos 

ibas a saber demasiado de mí 

y yo me creía feliz 

de saber casi nada de vos.

 

Menos mal que me dejaste 

ya no me siento desnudo 

y aunque sea con harapos

mi alma vestida, sale de nuevo 

a la vida, a encontrarse...

a enfrentarse a nuevos miedos 

y muchas más veces

intentar esquivarlos.

 

Menos mal que me dejaste 

con palabras no dichas 

que alguien tal vez escuche

o morirán naufragando

en un mar de versos tristes

 

Menos mal que te fuiste 

y no me llevaste contigo.