Julio Berrocal

EL POETA

                                

 

 

El poeta araba sus ideas de sutil fragancia

y así fue como vio por primera vez

a los títeres magos que se hallaban en la lejanía,

ya la aurora vencedora de la noche

emergía victoriosa de la oscuridad.

 

Los títeres magos encontraron por fin las reliquias

que buscaban por mil mares,

surcando las tierras extraordinarias

con la certeza de haber despistado

las peripecias del recuerdo.

 

El poeta luego se inspiró en la musa de sus sueños

que emanaba magia deslumbrante

y le hacía sentir como Ramsés II en su esplendor,

así su belleza quedó grabada

por siempre en su memoria.