Eliana Elizabeth Perez

Silencios !!!

Hoy necesito decir todo lo que me guardé.
No para que cambie nada,
no para que vuelvas,
sino porque ya no puedo seguir sosteniendo esto en silencio.
Me enamoré de vos.
Y decirlo así, simple y crudo, me deja expuesta,
pero es la verdad.
No fue un juego, no fue un capricho,
no fue un “casi” para mí.
Yo sentí de verdad.
Te pensaba, te esperaba, te cuidaba desde el lugar que tenía,
aunque ese lugar nunca fue claro.
Aunque muchas veces yo estuviera más disponible que vos.
Aunque aprendí a conformarme con migajas de presencia
cuando lo que quería era sentirme elegida.
Vos significaste mucho para mí.
Más de lo que supe mostrar,
más de lo que tal vez viste.
Y duele profundamente amar así
y darse cuenta de que en la vida del otro
una no ocupa el mismo lugar.
Yo no puedo sostener este vínculo así.
No puedo seguir queriendo a alguien
que no puede, no sabe o no quiere elegirme.
No puedo quedarme en un lugar donde amo con intensidad
y recibo dudas, silencios o medias verdades.
No es que no alcance el amor.
Es que no alcanza solo el amor.
Me duele aceptarlo,
pero en tu vida yo no soy prioridad,
no soy proyecto,
no soy hogar.
Y quedarme ahí me rompe de a poco.
Esto me generó nudos en la garganta,
peso en el pecho,
dolor en el estómago.
Me hizo dudar de mí,
preguntarme si era demasiado,
si sentía mal,
si pedir reciprocidad era exigir de más.
Y no.
No era demasiado.
Solo estaba en el lugar equivocado.
No te escribo desde el enojo.
Te escribo desde el cansancio emocional
de amar sola.
Desde el dolor de soltar algo que deseé de verdad.
Desde la tristeza de entender
que no siempre alcanza con querer.
Por eso hoy te dejo ir.
Porque quedarme sería traicionarme.
Porque seguir esperando sería perderme.
Porque yo necesito paz, claridad y un amor que no duela así.
Te dejo en el 2025.
Con lo que fue,
con lo que no pudo ser,
con lo que yo soñé y vos no supiste o no pudiste sostener.
Me llevo lo aprendido,
me llevo mi capacidad de amar,
aunque hoy esté herida.
No reniego de lo que sentí: fue real, fue sincero, fue profundo.
Ojalá algún día entiendas lo que significaste para mí.
Y ojalá la vida te encuentre
cuando puedas elegir sin miedo.
Yo ahora me elijo.
Aunque duela.
Aunque llore.
Aunque me sienta vulnerable.
Con amor,
con tristeza,
y con respeto por mí,
me despido