Los cantares de ruidos comunes
vibrando en los cristales del skyline;
dos, tres o más riñas, rupturas o gemidos
unidas por algún pájaro tejedor.
Reflejos, son reflejos
que se unen en puntadas saborías
edificando los naipes del castillo
que llamamos ciudad.
Madrid o Talavera ¿qué más da?
cuando en ambos territorios,
las lupas se disfrazan de ventanas;
los bosques fingen hacer fila;
y los hilos de los pájaros,
nos manipulan.