Qué gran duda, qué tormento
no sé si vivo o ya he muerto.
Porque estoy desesperada
me hace falta su mirada.
Es enigma el sentimiento
que me invade todo el tiempo.
No tiene timón mi barco
y su amor me está lejano.
Ya busqué en el firmamento
a aquel hermoso lucero.
Que por fin ya se ha marchado
y por ello yo naufrago.
Se me atrofia el pensamiento
no comprendo qué es el cielo.
Mas por fin estoy a salvo
ya mi barco está encallado.
No es enigma el sentimiento
son sus ojos... ¡No fue el faro!
UnMomentoFugaz
©Violeta