LA TARDE DE LOS DESCUBRIMIENTOS
La tarde aquella de los descubrimientos
filosóficos, estaban por allí reunidos: Oliveira, Ronald,
Ossip, Wong…, es decir, el club de la Serpiente
al completo, pues solo faltaba la Maga.
Pero ella no pertenecía exactamente al grupo
de los intelectuales con escaso relieve
en el mundillo artístico
y académico, pues andaba en otra cosa
pues desentonaba bastante
metida en ocupaciones muy marginales,
o esenciales, según se mire,
aunque también supusiera un ideal contrapunto,
como otra cara de la misma moneda,
la pieza que sirve para completar
el jeroglífico.
Gaspar Jover Polo