Daniii_Farías

Ganar para Perder

Nos enseñaron a correr

como si la vida fuera una línea recta,

como si llegar primero

fuera lo mismo que llegar entero.

 

Aprendimos a sonreír compitiendo,

a aplaudir mientras por dentro

nos comíamos la duda

de no ser suficientes.

 

Y así crecimos,

mirando más al costado que al alma,

comparando caminos

sin saber ni siquiera el nuestro.

 

Ganar se volvió costumbre,

una sed que nunca se calma,

un aplauso que suena fuerte

pero se apaga rápido.

 

Y cuando ganamos…

¿qué queda?

Un silencio raro,

una pregunta que nadie quiere escuchar:

 

¿Para qué corría tanto?

 

Porque en esta carrera invisible

se pierden cosas que no vuelven:

la calma,

el tiempo,

la versión más pura de uno mismo.

 

Y entonces entendés

que no todas las victorias salvan,

que hay triunfos que pesan,

que hay metas que vacían.

 

Que podés llegar alto,

muy alto…

y aun así sentirte lejos

de vos.

 

Tal vez perder no era el miedo,

tal vez perder

era olvidarte quién eras

mientras intentabas ganar.

 

Y ahí, justo ahí,

en ese instante donde todo tiembla,

descubrís la verdad más cruda:

 

que hay quienes lo ganan todo…

y se pierden por completo.

Ganar para Perder

 

Nos enseñaron a correr

como si la vida fuera una línea recta,

como si llegar primero

fuera lo mismo que llegar entero.

 

Aprendimos a sonreír compitiendo,

a aplaudir mientras por dentro

nos comíamos la duda

de no ser suficientes.

 

Y así crecimos,

mirando más al costado que al alma,

comparando caminos

sin saber ni siquiera el nuestro.

 

Ganar se volvió costumbre,

una sed que nunca se calma,

un aplauso que suena fuerte

pero se apaga rápido.

 

Y cuando ganamos…

¿qué queda?

Un silencio raro,

una pregunta que nadie quiere escuchar:

 

¿Para qué corría tanto?

 

Porque en esta carrera invisible

se pierden cosas que no vuelven:

la calma,

el tiempo,

la versión más pura de uno mismo.

 

Y entonces entendés

que no todas las victorias salvan,

que hay triunfos que pesan,

que hay metas que vacían.

 

Que podés llegar alto,

muy alto…

y aun así sentirte lejos

de vos.

 

Tal vez perder no era el miedo,

tal vez perder

era olvidarte quién eras

mientras intentabas ganar.

 

Y ahí, justo ahí,

en ese instante donde todo tiembla,

descubrís la verdad más cruda:

 

que hay quienes lo ganan todo…

y se pierden por completo.

 

Dani

17/03/2026