Carlos Baldelomar

+ POLILLAS ENAMORADAS +

Tengo la luna cansada esta noche.
Huye del cielo para que otro enamorado,
en otro sitio
despacio
le quite su velo.

De la persiana que falta en la habitación
irrumpe la luz de una farola
que allá solitaria en la esquina
cual una ramera,
espera de pie a sus ávidas polillas,
de pronto me doy cuenta;
no necesito la luna
para habitar donde dueles.

Hoy, 
toco la puerta de mi cuerpo,
esperando esta vez
ya no abras la puerta.