Te ves hermosa cuando lloras,
porque te veo humana.
Tus lágrimas brotadas
son el soplo en mi escritura.
Pregunté a la nada:
¿No pueden verla así de hermosa?
Te veo hueca.
Impropio de ti.
Ojos rojos,
risa sin gozo.
No detuve tus gotas.
Observé cómo caían.