Tengo el alma hecha mil trozos
de tanto golpe sufrido
de dolor, el corazón mal herido
sangre y cuerpo en mal adobo.
Tantos males padecidos, todos
que renegué débil fortuna
y a cada golpe se suma,
el lamento de mis ojos.
Mil llantos hicieron mella
en los surcos de mi cara
dando tesoros, riquezas
por pobreza debastada.
Vencedor fui por vencido
entre vómitos de espuma
por certezas, fuero dudas
por alegrías mas penas.
Y mi alma siendo invicta
se amoldó casi humillada
y a cada herida, sangraba
con cada golpe, moría.
Si en persona, no fui nada
y mi cuerpo fue trofeo
sucumbí por los deseos
de ilusiones, siendo vanas.
Llora mi alma amargada
sin dejar de ser su asombro
el castigo que me nombro,
aguantando cuchilladas.
Y así, mi alma soporta
el dolor casi obediente
y entre las marcas dolientes
se descompone por rota.
Tantos golpes que dolían
tanto mal y tanta rabia
que destrozada, mi alma
se retuerce por heridas.
Y sangra mi alma blanca
y llora, por maldecida
mas sintiendo trapasada
de dolor, se cicatriza.
Tengo el alma hecha pedazos
mi corazón, se lastima
mis ojos lloran sin vida
por vivir tantos pecados.