Te besaría como quien escribe un poema,
despacio, palabra por palabra,
empezando en tu pie izquierdo
con un beso pequeño
que apenas rompa el silencio.
Subiría por tu piel lentamente
como un pensamiento impío que se atreve,
besando pantorrilla, tu rodilla, tu muslo,
Ay mi amor yo te besaría hasta la mente
y cada rincón de tu cuerpo tiernamente.
Beso a verso llego a tu vientre rendido,
con un suspiro lento, profundo y detenido;
un lugar donde mi boca pierde el aliento,
y olvida para siempre la noción del tiempo.
Y al llegar a tu pecho
escucharía tu corazón latiendo;
como un susurro suave existiendo.
Después tu cuello,
tu oreja,
tu mejilla…
hasta encontrar tus labios
como quien por fin llega
a su hogar
despues de un largo viaje.
Y entonces
no quedaría poema,
ni palabra,
ni verso.
Solo nosotros
besándonos y versándonos en acto intenso,
tú y yo juntos siendo uno en este vasto universo.