En el suspiro del aire que respiras
arrastra el amor un tono sostenido.
Reverbera por la soledad perdido
en lo oculto de la nube de mentiras.
¡Cuánto amor se perdió entre el tiempo y la bruma!.
¡Qué negra y fría oquedad se ha producido!.
¡Qué angustia genera el veneno bebido!.
¡Cuánto dolor en el aire y en la espuma
del recuerdo, de vivencias y emociones,
que fatalmente se dispersa y abandona
en el océano de dudas y razones!.
Domina el justo dolor de la persona
un mundo alojado en los corazones.
Ahí comienza la vida si se perdona.