SE ALTERNAN LOS BUENOS Y MALOS RECUERDOS
El sol del verano más cálido
y agobiante castigaba con rigor
a los transeúntes, pero, dentro del edificio,
sobre el suelo fresquito y ligeros de ropa,
un tanto ajenos a las radiaciones solares,
veíamos la tele en familia.
Salía Jerry Lewis, un actor al que mis padres
odiaban, tan intransigentes ellos, y se quejaban
a dúo y le llamaban histriónico, hiperactivo y pasado de rosca
pues los ponía frenéticos con sus excentricidades
y locuras de actor cómico, como si pudieran llegar
a alguna parte por este camino, así pronunciándose
así exclamando, algo menos que tensos,
para mí un hipnótico comediante.
Y con tantas horas de sol de verano
hostigando las cabezas por las calles, las afueras,
creo recordar que se produjo entonces
un claro distanciamiento íntimo, algo así
como un altercado serio
en el familiar ambiente.
Gaspar Jover Polo