Salva45

EN EL TREN

EN EL TREN

 

La pantalla proyecta su mundo sobre mí.

El paso hirsuto de las imágenes

hacen danzar mis ojos como peonzas de plata.

 

Estoy inmóvil y me desplazo continuamente.

El exterior también se desplaza como yo

Sin cesar y como yo permanece inmóvil. 

¡Es la magia de la pantalla

el poder de una ventana liberada de los muros de piedra!

 

Como el espacio exterior

mi mente no cesa de crear imágenes

que se superponen y a veces parece que se complementan

como si formaran parte de una misma realidad.

 

Apareces hermosa como tú misma,

dividida en infinitud de partículas

que algún dios se entretuvo en formar sobre aquella montaña.

 

Quiero un primer plano de tu cara y lo obtengo sin esfuerzo

tus ojos brillantes tras el cristal

las pestañas humedecidas que empapan las lágrimas…

 

No debí enfadarme esta mañana contigo.

Cuando vuelva te llevaré un regalo 

y una rosa entre el corazón…

 

Un pino bandolero te separa de mi lado.

 

 

El tren silva sobre sus venas de hierro.

 

La pantalla sigue creando imágenes efímeras 

porque su poder procreador es infinito

y mi mente, como si aceptara el desafío,

continúa soñando despierta.

Salva45