Jesús Ángel.

Sin rumbo.

 

Navegar con quien
deja de creer en lo que fue
hasta olvidarse de ti
no es camino compartido.

Compartir el timón
con quien borra lo vivido
como si nunca hubieras estado
es tiempo perdido.

Mantener el rumbo
con quien arroja lo construido
como una piedra al río,
y deja caer en el olvido
todo lo vivido,
es un barco hundido.

Seguir compartiendo el tiempo
cuando todo va a la deriva
es un horizonte sin sentido.

Y así, cuando el corazón
ya no encuentra eco,
mejor seguir navegando solo;

que hacerlo junto a quien ya no comparte
el mismo barco que por ambos fue construido.