HAZ EL BIEN SIN MIRAR A QUIÉN
Camina lento, sin hacer ruido
que el ego es sordo y el alma ve,
no busques palmas por lo vivido
ni cobres cuentas de lo que fue.
Si das la mano, que sea de frente
sin que la izquierda sepa el favor,
que la semilla que es transparente
florece libre, sin el temor.
Haz el bien sin mirar a quién,
suelta la carga, déjala ir,
que lo que entregas regresa también
en el silencio del buen vivir.
No es por la gloria, no es por la luz,
es por el aire que hay que compartir,
lleva con gracia tu propia cruz
y ayuda al otro a no desistir.
Haz el bien… haz el bien…
sin mirar a quién.
Dalo hoy… dalo bien…
y vuelve también.
Haz el bien… haz el bien…
sin mirar a quién,
lo que das al mundo
vuelve otra vez.
El mundo es sabio, guarda memoria
de aquel que siembra sin presunción,
no escribas nombres en tu victoria
escríbelos en el corazón.
Que si un hermano perdió el camino
y tú le ofreces donde apoyar,
no es el azar, ni es el destino,
es tu presencia la que hay que dar.
Haz el bien sin mirar a quién,
suelta la carga, déjala ir,
que lo que entregas regresa también
en el silencio del buen vivir.
No es por la gloria, no es por la luz,
es por el aire que hay que compartir,
lleva con gracia tu propia cruz
y ayuda al otro a no desistir.
Haz el bien… haz el bien…
sin mirar a quién.
Dalo hoy… dalo bien…
y vuelve también.
Haz el bien… haz el bien…
sin mirar a quién,
lo que das al mundo
vuelve otra vez.
Haz el bien…
sin mirar a quién…
que el amor sencillo
siempre vuelve bien.