Toma todo de mí,
todo lo que quieras,
que todo lo que tomes
será nada
y, a la vez, será tanto
para ti.
Como una lágrima
que camina por las mejillas,
como una colina,
una nube que tapa
por un momento el sol;
una suave llovizna,
una tristeza que
gotea
o una esperanza
que se aferra.
Todas esas cosas cotidianas
son tan poco para la vida,
pero tanto para nosotros.