Todo comienza
con tus pasos cruzando la puerta,
rompiendo la vida
que cubre la superficie de un charco de agua
para que el día ondule de acuerdo al pronóstico del tiempo
el cual, haremos lo posible por cambiar...
Al menos desobedecer.
Y el quedarse
tendrá así otro significado. Mi corazón seguirá siendo
anticapitalista, marxista-leninista… Y la revolución violenta
la hallaré en tu mirada, aunque tenga qué visitar
los sistemas solares que inventamos en el polen
cuando aún nuestros nombres tenían el cuerpo
atorado es sus gargantas.
Habrá respuesta para el
¿te quedarás conmigo? Y al intentarlo
habremos colocado nuestras esperanzas en la moneda
que gira y determina nuestra historia, es decir,
habremos confiado de manera inútil nuestro mundo
a un símbolo inexistente…
Necesitaremos más de una noche
para que aquello que soñamos
nos despierte con hambre...
Cuando suceda, todo será resuelto de acuerdo
a lo que nos dicte la sanguijuela
con orejas de elefante… Donde sea
que seamos capaces de inventarle, mientras no termine
bebiendo el medio día que deambula
por nuestras arterias.