Gabriel Hernán Albornoz

Pedacito de vida

 

Dedicado a mi ahijada Olivia:

 

Pedacito de vida

 

Un pedacito de vida

un duende nos regaló.

Vino a renovar las nuestras,

pues traía bajo su brazo

un mensaje de Dios.

Como un bello milagro

que se extraña en esta tierra

con sus pasitos apurados,

torpes e imprecisos nos premió.

 

Todo quiere descubrir

y aprender enseguida.

Y en puntitas de pié

intenta acercarse

reclamando amor.

 

Vino a darnos

lecciones de vida.

Vino a recordarnos

pureza e inocencia.

Y a enseñarnos que la alegría

existe todavía.

Existe en sus ojos melosos

cual futura ciencia.

 

En su vocabulario indescifrable

trae oculta su doctrina,

y un mensaje de tomar conciencia,

para que nos demos cuenta

que todavía hay ternura

que no fue recibida.

 

Nos hizo adictos

a la necesidad de besarla.

Nos hizo esclavos

de sus llantos si se encapricha,

y con sueños

quisiéramos cobijarla,

para que no sufra

desencuentros ni desdichas,

como la que esta vida amarreta

nos promete mientras pasa.

 

Ella solo quiso venir
y alegrarnos.
…Con su pedacito de vida…

 

Autor: Elhen Amorado