Dedicado a mi ahijada Olivia:
Pedacito de vida
Un pedacito de vida
un duende nos regaló.
Vino a renovar las nuestras,
pues traía bajo su brazo
un mensaje de Dios.
Como un bello milagro
que se extraña en esta tierra
con sus pasitos apurados,
torpes e imprecisos nos premió.
Todo quiere descubrir
y aprender enseguida.
Y en puntitas de pié
intenta acercarse
reclamando amor.
Vino a darnos
lecciones de vida.
Vino a recordarnos
pureza e inocencia.
Y a enseñarnos que la alegría
existe todavía.
Existe en sus ojos melosos
cual futura ciencia.
En su vocabulario indescifrable
trae oculta su doctrina,
y un mensaje de tomar conciencia,
para que nos demos cuenta
que todavía hay ternura
que no fue recibida.
Nos hizo adictos
a la necesidad de besarla.
Nos hizo esclavos
de sus llantos si se encapricha,
y con sueños
quisiéramos cobijarla,
para que no sufra
desencuentros ni desdichas,
como la que esta vida amarreta
nos promete mientras pasa.
Ella solo quiso venir
y alegrarnos.
…Con su pedacito de vida…
Autor: Elhen Amorado