Juan Iscar

De la harina del trigo triturado

 

De la harina del trigo triturado,

aplastada y estirada, masa heñida,

en la hoguera de amor recién cocida,

pan hecho cuerpo de Dios humanado.

Espigas y racimos machacados,

en cuerpo y sangre convertidos,

vida eterna para los que han creído

que Jesús es Dios-hombre enamorado.

Ya el rojo zumo de la uva exprimida,

mudado en sangre del Crucificado

fluye en el cuerpo herido y perdonado,

y muestra el camino a la eterna vida.

Seguir a Jesucristo el nazareno

es ser partido, podado, molido,

bienaventurado al ser perseguido,

y abandonado en Él estarse lleno.