Como la sombra conmigo, es tu recuerdo,
esencia que se aferra en mí y jamás pierdo;
locura que gira desde que te fuiste,
pues «muchos días a mi lado estuviste».
Quizá me desagrade vivir sin ti;
irte de mi lado yo no lo pedí.
La lejanía que provoca tu ausencia
fragua nuestro cariño en falsa vivencia.
Dime qué mentira serenará mi alma
para restablecer toda aquella calma;
el agotamiento que tú has provocado
sigue latente, ya que estoy enamorado.
Tengo inmensas ganas de recuperarte,
cada instante con perseverancia amarte;
eres más especial de lo que creía,
lo sé ahora que no te tengo —qué ironía—.