El año pasado me centre en considerar ser la mejor experiencia de usuario,
dar buenos momentos con la esperanza de que se quedaran,
pense, creí y brinde, buen pan en la mesa,
porque si yo tenia hambre, todos deberian estar hambrientos,
pero ahora, ya no pienso en ¿porque no se quedan?,
al contrario trato de agradecer, de decir: ¡oh que bien!,
sin quejarme demasiado, no regalo nada,
ni mucho menos mi tiempo,
al que quiero, quiero, pero ya no tengo porque verlo,
he sido buena y mala, y ya no me castigo por ello,
no busco, no me impaciento,
se que con paz y tranquilidad todo me llega,
debo saborear un poco mas el café sin azúcar,
porque las capsulas se terminan,
y debo solo esperar a que mi jefe las compre de nuevo,
todo me viene, todo, este es mi gran momento,
y ese amor de cuento, ya llegó a mi vida y lo agradezco,
reclamo mi energia al universo,
y que toda la bondad regrese a mi multiplicada,
y con mucha felicidad en exceso.