Marvin Ramirez

Su Nombre Es...

Vengo de recorrer los confines más remotos de la galaxia, cruzando nebulosas y sistemas olvidados, impulsado únicamente por la esperanza de hallar un rastro. Vengo después de una búsqueda incansable que ha consumido mis días y mis noches. Lamentablemente, la he perdido en la inmensidad del tiempo y el espacio; por si alguien la ha visto cruzando algún sendero o habitando algún recuerdo, por favor, les ruego que me lo dejen saber.

 

Permítanme describirla con detalle para que no haya duda si se cruzan con ella: posee una estatura que parece diseñada con perfección matemática para encajar en mis abrazos. Su rostro está siempre iluminado por una sonrisa pícara, esa expresión característica de una niña traviesa que guarda mil secretos. Su voz, dulce y melodiosa, es suave como si fuera miel pura que brota directamente de sus labios al hablar. Su cabello es negro y profundo como la seda más fina, y su piel tiene ese tono cálido de canela, evocando la suavidad de la arena del Mar bajo el sol de la tarde. Es poseedora de una sonrisa que, sin esfuerzo, roba un suspiro a quien la mira, y su caminar elegante deja huellas imborrables por donde quiera que transita. 

 

En este momento, me encuentro sumido en la desesperación más profunda por encontrarla y por la simple posibilidad de volverla a ver aunque sea un instante. Si alguien llega a verla, por favor, díganle que mi alma padece una melancolía incurable; que estoy enfermo de amor y consumido por la angustia de encontrarla. Ella responde al nombre de Angel