Déjame,
que siembre sobre ti
mis fantasías.
Colgarme de tu cuello
y atarme a tus encantos.
Deslizarme a través de tu mirada
y transitar tus callejones.
Te quiero de noche
y en la madrugada,
sintiendo la fuerza del amor
debajo de las uñas
y convirtiendo mis sueños
en una enredadera.
L.G.