La voz se quiebra sin aire necesario,
en la ausencia de cálidas respuestas
a un tono débil le apuesta
como canción en otro escenario.
Sin el retorno de su voz a diario,
decrece el ritmo melodioso,
en mis oídos el canto no es dichoso,
y a la mente altera su ideario.
Voz que ha apagado su ternura
teñida de color triste y sombrío
se envejece y pierde su frescura.
Voz tierna que enciende el sentido
sin llamas verdes y azuladas
no es silenciosa, se ha perdido.