Kristian Mariano Ibarguen

Brindemos

Mi amor:

propongo aprovechar la calma

del momento

y brindar a la gloria

de algunos recuerdos.

Alza tu copa

a la altura de hombro;

hasta que termine

no la acerques a tu boca.

 

Brindo por aquella mañana

primaveral

donde, escondidos entre los

Campos Eliseos,

propuesta de noviazgo tuve a 

bien realizarte

y, oportunamente,

tú decidiste aceptarme.

 

Brindo por aquella tarde veraniega

cuando, al vaivén de las olas 

en Capurganá,

tontamente repetíamos

cuánto este amor iba a durar.

 

Brindo por aquel atardecer de otoño

en que, como las hojas de los

árboles,

los pilares de nuestra relación

al suelo iban a parar.

 

Brindemos

por esta fría noche de invierno

en que nos hemos citado

en la Plaza Roja

y, con la vista al gris cielo,

nuestra relación hemos convenido

acabar.

 

¡Salud!