Ensayo: La Experiencia
Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez
Seudónimo: EMYZAG
¡La experiencia en la vida está en la presencia! La experiencia es dada cuando en virtud estás tú presente en la vida. La experiencia es lo más hábil que posee todo conocimiento para resolver problemas en la vida tanto personales como laborales. La experiencia va más allá de la verdad o falsedad de la situación vivida cuando la vida te otorga experiencia de vida. La experiencia dicta, permanece y te atrae hacia una sola virtud o quid permanente y es la experiencia de vida personal que te lleva hacia un sólo destino: vivir bien o mejor que antes.
¡La experiencia en la vida está en la presencia! La experiencia es otorgada, dada y en buena virtud es brindada por la vida al vivir más, pero, la vida siempre le gana al ente o “homo sapiens”, cuando la vida es la que te brinda la experiencia y nadie le gana a la vida, sólo viviendo más y mejor que antes. La vida te enseña a vivir y a tomar las riendas correctas para poder salir airoso de la vida. La vida es la vida y es la que te da la experiencia de vida y el ente o “homo sapiens” sólo es el que piensa en resolver los dilemas de la vida como mejor posible es salir victorioso de la vida.
¡La experiencia en la vida está en la presencia! La vida es la que te brinda exactitud, prontitud y virtud en realizar un bien común para mejorar y saber hacer bien las cosas que te brinda la vida. La experencia de vida es aquella que forja un sólo destino y un sólo camino cuando al azar escoges y resuelves por el mejor entendimiento en revolver los problemas de la vida. La experiencia de vida es aquella que se torna exasperada cuando en el afán de tomar decisiones se perpetra una sola osadía cuando en el albergue de tu corazón sólo escoges la mejor manera en resolver el dilema.
¡La experiencia en la vida está en la presencia! Tú estás presente en todo, tanto en virtud personal como en virtud laboral, cuando sólo pretendes salir airoso de la vida resolviendo los problemas tanto de usted como lo son de otros en plena situación laboral. La experiencia te la da, otorga y brinda la vida, pero, aunque la vida siempre te parte en tres pedazos sólo es cuestión de tí aprender hasta de tus propios errores.
¡La experiencia en la vida está en la presencia! La experiencia es basta, clara, concisa y precisa, cuando el entendimiento es el pormenor de tú aprender de la vida, de la existencia y de la vivencia autónoma de creer en el capricho de que la vida no hay ni quién le gane a la vida. Todo es porque la vida posee directriz, firmeza y es muy clara en hacer aprender al “homos sapiens” que aunque es el ente que piensa la vida es quien dicta la experiencia y si tú aprendes o no es cuestión y parte de usted y no de la vida. La vida repite experiencias de vida, pero, sólo tú puedes que escuches o no a la vida, pero, sólo tú con quid sólo llegas a aprender de la vida a la que nadie le puede ganar.
Ensayo: El Asesinato
Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez
Seudónimo: EMYZAG
¡El asesinato es cruel cuando lo perpetras tú! Existen asesinatos por accidentes y negligencias, pero, el asesinato o el homicidio es peor cuando lo perpetras tú. No es que recreas la escena, la víctima y victimario es que el asesinato fue hecho por tu mano. El asesinato cruel es evidencia cuando lo perpetras tú. -“No fuiste tú sino tu mano”-, dicen por ahí. El asesinato más vil y más cruel de todos los tiempos es el que haces tú. Existe la ley del hombre y la ley divina de Dios, ¿cuál es más fuerte en deliberar tus actos?
¡El asesinato es cruel cuando lo perpetras tú! El primer asesinato del mundo fue el de Caín a Abel. Aquí observamos que la envidia fue el factor mayor común problema entre dos hermanos de sangre con padre y madre. Aquí observamos que el primer desenlace se petrifica en hacer y realizar que Caín mató a Abel fue la maldita envidia, cuando a Dios lo veneró más Abel. Caín mató a Abel por una riña, contienda o envidia cuando Abel le rindió más culto a Dios.
¡El asesinato es cruel cuando lo perpetras tú! El asesinato es pernicioso, suspicaz y muy delictivo cuando lo perpetras tú, porque no es lo mismo que otro lo haga por tí o que te asesinen a tí, cuando es otra mano lo que encrudece de espanto y de un vil, hábil y cruel asesinato. El asesinato siempre se esclarece, existe escena del crimen, victima, victimario, evidencia y los hechos más crueles de intención y premeditación.
¡El asesinato es cruel cuando lo perpetras tú! ¿Qué nos dice la ley divina y la ley del hombre y cuál es el castigo entre ambas leyes? La ley del hombre es castigo en privar de su libertad en una prisión al victimario acusado del asesinato, pero, la ley divina nos dicta seguir a Dios y realizar buenos actos para no caer en tentación y perpetrar uno o más de los diez mandamientos de Dios para el buen vivir, ¿cuál es el castigo?, su cuerpo echado al fuego eterno.
¡El asesinato es cruel cuando lo perpetras tú! El asesinato es una vil acusación, ser prófugo de la vida, o sentenciado a prisión de por vida o en cadena perpetua o en pena de muerte, porque existe hoy día, es la condena o la sentencia más cruel y más vil de todos los tiempos, y existen las mazmorras al igual que la cárcel. El asesinato se premedita o se hace inconsciente o con intención y alevosía, pero, lo más importante es que la ley del hombre pueda saber quién fue quien asesinó a su víctima o hay y existe un gran problema y es el de identificar al asesino con el método científico, tal vez, pero, peor aún es la pena de muerte, cuando no será uno el asesinato sino otros que se manchen con sangre sus manos por realizar la pena de muerte, y por ésto es que nunca acabarán los asesinatos en el mundo.
Ensayo: La Flor del Destino
Por: Srta. Zoraya M. Rodríguez Sánchez
Seudónimo: EMYZAG
¡La flor del destino es la rosa con aroma en la vida! La vida se torna exasperada cuando se detiene el tiempo y más la era en primavera donde las rosas nacen. Así, que, la vida es como una rosa que te otorga la vida y la rosa como la única verdad de que la vida te otorga fragancias innatas como la vida en tiempo y espera. Si tú eres como la flor del destino sólo te ofrecerá la vida una rosa que no caduca su aroma. Ingrato es el porvenir y el ademán frío de obtener a la sola razón cuando se gana en desgana a una rosa con aroma que te otorga la vida.
¡La flor del destino es la rosa con aroma en la vida! La vida te ofrece la idea y la única satisfacción de creer en el destino frío y tan friolento como el aire sesgado y oblicuo que corta en la misma piel. La vida no caduca ni expira cuando en el frío ademán encierra a la vida como un sólo suspiro dentro del alma y del corazón. La rosa es la rosa y la vida es la vida, cuando ocurre el transitorio destino de una rosa con su eterna fragancia. La vida irrumpe en un delirio delirante cuando ocurre que la suave rosa es una sola vida como una flor en el destino.
¡La flor del destino es la rosa con aroma en la vida! La vida te ofrece y te da más que la virtud en el alma. Si el destino es una rosa, pues, en el destino te ofrece una sola rosa y con fragancias innatas. Si el destino es real como la supervivencia innata y más cierta y como la gran certeza que te brinda una rosa en la vida como la más innata de las cosas. La flor del destino no es frialdad cuando la vida te brinda un éxito y sin ser un eterno fracaso. La vida te brinda lo más pernicioso de un todo y lo más suspicaz de un tormento friolento.
¡La flor del destino es la rosa con aroma en la vida! La rosa y la vida, el aroma y la fragancia de una rosa que te brinda la esencia más convertida de creer en el trance directo, pero, en poder ver la vida como una rosa con espinas es sólo un fracaso en la vida misma que te brinda una rosa con aromas. La flor del destino es como una esencia o como una quid permanente en poder creer que el desierto es irreal, pero, como lo más insospechado de un venidero instante. La vida y una rosa se convierten en ideales formas más atractivas de un poder de un todo cuando en el alma y en el ademán frío de un cuerpo se da con la fragancia innata de un cuerpo al desnudo con fragancia de rosas, así que, sólo convierte tu vida en una gran rosa y sin espinas de una rosa que te brinda la vida.
¡La flor del destino es la rosa con aroma en la vida! La flor del destino es como la vida y como la virtud cuando la rosa te ofrece la fragancia innata y más inconveniente en creer en el desierto más friolento cuando acaece la vida y la más bella flor en el alma y en el corazón. La flor del destino es una rosa que te brinda la vida como el éxito más real de todos los buenos tiempos porque una rosa con su aroma es real como el éxito. Y, sin embargo, si la rosa posee espinas es de seguro un total fracaso, pero, cuando llega una rosa con su fragancia es sinónimo de éxito y no de fracaso. Acuérdate de ésto, que una rosa con aroma es mejor que una rosa con espinas aunque toda rosa con o sin espinas posee aroma, pero, existen rosas sin espinas cuando le arrancas las espinas a la rosa con tu propio ímpetu y eso te lo brinda sólo el éxito.