destilo un sollozo
ante el caos informatico
urde la mente
tretas bursátiles
sin aguinaldo que atenúe
la necesidad por consumir
hasta en sueños
cruzo a través del matadero
la metrópolis diaria abre fauces
para engullirse el futuro
y rumiar un para qué
el trance
ocurre hasta las seis
cuando padecemos
ante un nuevo ocaso
en que algún insomne
y fétido tren
nos devuelve a los barrios
donde ya somos extraños.