Te encontré suelta
a las orillas de Peñafiel,
y quise arrodillarme
a tu lado, serte fiel.
Entonces comprendí tus suspiros
que rompieron tus sueños;
que aquella orilla
era el amor de ella.
A la orilla de Peñafiel
te encontré descalza;
te besé los pies
como si de la luna fueses.
Clavado ante tus ojos,
la desgana de vivir
se enferma con solo percibir
si ataran los comienzos.
Ford George.
ツ sick coffee