Camino por la estepa solitaria...
la nieve es densa y huele a soledad,
a olvido
Siberia me recuerda los tiempos difíciles,
toda su vastedad da terror a las distancias
Es un viaje largo y lo haré,
en Moscú alguien me espera
Los Urales quedaron atrás,
a veces no sé si devolverme o seguir,
mientras tanto la encrucijada me congela
Solo me alienta la esperanza de volver a verla,
palpar sus níveas manos, suaves como armiño,
reflejarme en sus bellos ojos azules,
como el lobo que se asoma al espejo del agua
Pronto llegaré a Moscú...
alguien me espera.