Bañándose en el río está Afrodita.
Su desnudez entrega al agua mansa.
Después en un remanso se arremansa
a la sombra de sauce que la invita.
Eros, discreto, espía la visita,
Ella en los quietos márgenes descansa.
pero lo ve y él su inquietud amansa,
y ella siente la paz que necesita.
Afrodita sonríe confiada
y adivina en la cálida mirada
que él, silenciosa su pasión, la ama.
Ella lo menosprecia y el no insiste,
se va y se pierde en la arboleda, triste,
mientras inútilmente ella lo llama.
Ganador. CREATIVIDAD LITERARIA. llanto y risa, 2024