JAGC

A LAS CLARAS QUE LA AURORA

 A las claras que la aurora

arranca a la noche enjuta,

mi corazón, entreabierto,

medio dormido en la cama

donde aguanto mi tragedia,

recorre las vías muertas,

vacantes, sin esperanzas,

donde angustiados viajeros

vaciaron ilusiones

llenando las papeleras

con baúles y maletas.

 Las anudadas valijas,

llenas de ilusiones magras,

acuchillan los andenes

con ropas abandonadas

por los viajeros sin cara

que se murieron desnudos

solitarios y sin calma.

 

 

 JOSE ANTONIO GARCIA CALVO