Y dices
que me sueñas...
en la taiga del olvido,
Entre labios de silencio...
Que volar no pueden,
Descuidando...
la fontana que no sangra,
En la Pálida derrota...
Que a dios convence,
Tú que eras...
El beso sin pereza,
La calida caricia...
apenas deshojada,
Por la gélida guadaña
que sin vencer...
convence.