Jesús Ángel.

El canto del grillo.

 

Como el canto del grillo,
sus pensamientos germinan
sin saberlo en un bucle repetitivo:
gri, gri, gri.

O como cuando sale del agujero
y deja su sombra,

la luz brota en cada neurona,
clarificando el aletear de sus alas.

Gri, gri, gri…
Gra.

Así, hay quienes creen saber
sin saber por qué,
y en ese creer
se pierden en sí mismos.

Otros, en cambio,
viven intentando comprender,
sabiendo para qué...

y en ese querer
encuentran la luz.