Cuando las nieves
besan la alborada...
Y de las pétreas aguas
surge la neblina,
Pálidos cristales
traspasan mi retina...
en la desnutrida danza
Que mi alma añora,
Dime espíritu
de la mañana...
Que besas los labios
de quien sueña,
Qué desasosegado verso
consuela la herida
de quien ama...
pero no llora.