TENGO UN LUNAR
Tengo un lunar
donde no puedes
ni imaginar,
bien escondido
en un rincón
que jamás
podrías pensar.
Lo disimulo
con picardía,
lo escondo
con discreción,
porque me da
cierta vergüenza
si lo mira
algún curioso
con demasiada atención.
No sé qué tiene
ese pequeño lunar,
pero a quien lo descubre
lo invita
a volverlo
a mirar.
Quizás por eso
a veces pienso
que me lo debo quitar.
Un día fui
donde el cirujano
para poderlo borrar,
pero él, sonriendo,
muy tranquilo
me volvió a mirar.
Y me dijo con calma:
—Ese lunar
está en su lugar,
quitarlo sería
casi un pecado…
sería abusar.
Tan diminuto
y tan travieso,
no se ha querido marchar;
ni el tiempo,
ni los años
lo han podido borrar.
Pero si tienes
paciencia y suerte,
quizás lo puedas hallar…
Está en mi cuello,
muy cerquita,
donde el perfume
suele descansar.
A veces lo cubro
con correctora,
pero el sudor
hace complicidad…
y ese pícaro lunar
vuelve a la claridad.
Ahora que sabes
dónde está…
¡a ver si lo puedes
encontrar!
EVIOLA.RL
RD🇩🇴 14/3/2026