Yoleisy Saldana

El Último Truco de Ilusionista.

Te di hasta el alma,

pensando que darte todo

sería garantía

de que te quedarías.

 

Pero quedaron en mis manos

los fragmentos de un adiós

que todavía

mi corazón no logra entender.

 

Pensé que la distancia

te haría cambiar,

que el tiempo lejos

haría las cosas diferentes.

 

Pero hay esencias

que no cambian;

solo perfeccionan

sus estrategias.

 

Me vendiste el sueño

de una historia verdadera.

Prometiste que todo sería distinto,

que el pasado te había enseñado

el valor que, según tú,

yo tenía.

 

Pero la verdad

siempre termina mostrando su rostro.

Y cuando cayó el telón

apareció tu verdadera naturaleza.

 

Tu obra quedó expuesta

como la actuación mediocre

de un novato

que aspira a la grandeza

siendo apenas un mendigo de afecto.

 

Tal vez tu aparente amor

logró engañarme por un momento

y creí en ti otra vez.

 

Pero la lección aprendida

ahora vive en mi memoria,

un lugar

al que jamás pienso regresar.

 

Mi corazón no está hecho

para historias a medias,

ni para la incertidumbre

de niños insensatos

que juegan a ser hombres.

 

Mi dignidad no está en venta.

 

Soy la mujer

que recordarás siempre,

como aquella

que no volvió jamás

al lugar

donde quisieron rebajar su valor.

 

No te guardo rencor;

eso sería darte demasiada importancia.

 

Solo quedas marcado

en mi memoria

como el recordatorio eterno

de aquello

que nunca volveré a tolerar,

aunque regresaras

convertido en un Dios del olimpo.