Mil vaggio

Te conozco.

Conozco la distancia entre la esquina izquierda y la derecha de tus labios,

la distancia entre tu barbilla y tu nariz,

la profundidad de tu mirada,

el radio de tu cara.

 

Sé de tus latidos por segundo,

la temperatura de tu piel,

el conjunto de lunares que hay desde tu cuello hasta la parte superior derecha de tu cadera.

Sé de esa pequeña cicatriz en tu antebrazo.

 

Yo conozco tu forma de dormir y la hora.

Sé que crees en un dios y a veces rezas en las noches.

Tu manera preferida de llevar tu pelo es sujetado con una diadema.

Te gustan los colores claros y los días nublados.

 

Eres más nostálgica que alegre, pero no eres una mujer triste.

Te gustan los cangrejos y el té de tila.

Crees que el amor es un equilibrista novato.

Sé que duermes del lado izquierdo y amas la literatura griega.

Incluso has escrito un poema sobre la Odisea.

 

Para ti, el mundo es un poema épico

y nosotros, el sueño de un dios taciturno.