Una leve brisa es oída al atardecer
Mientras a la natura se la ve florecer
Están tan solo centrados en su menester.
¡Oh, sin siquiera mirar al bello monumento!
Aun y cuando mucho costó hacerlo con cemento
No se le otorga el debido reconocimiento.
Grande es esa penuria, del todo inconsciente,
De la gente atareada y solo en el presente
Sin conseguir admirar ese hermoso ambiente.
Así pues toda la vida logran perder
Si ninguno de ellos cambia su quehacer.
Nada artístico jamás lograrán entender.