Albin Lainez

Oblicuo

 

De noche avanzamos entre hojas de pan
se oyen voces de mujeres a punto de hervor detrás de los murallones oblicuos

cuyo tinte de petróleo verde nos disuade de buscarlas 
Por el cerrado aire fluyen volutas de humo sacramental que un jabalí habitante de pesadilla exhala de a poco.

La luna brinda su cristal húmedo para que la sed no esclavice a esas criaturas

que han venido de la mano para conducirnos a la fantástica meta.