Giovanni Hermida

TALLADO EN TU CINTURA

 

A veces espero

que al abrir mi puerta

pueda encontrarte en una carta

que nunca envías,

 

o tal vez que al despertar

haya huellas de tu aroma,

o gotas de lluvia,

o tu ropa en el piso.

 

A veces mi ansiedad

juega conmigo

cuando escucho tu voz

en una llamada que no haces,

 

o parece que estás en todas partes:

en los conciertos, los restaurantes,

o en los autos color champaña,

con tu mirada triste

e invisible tras la ventana.

 

A veces llegan noticias tuyas

en el cine o la radio,

que me traen la forma

en que mueves tus manos cuando hablas,

la manera en que inclinas tu espalda,

o tu voz en fracciones de tiempo.

 

Otras veces tengo tu cuerpo

tallado en tu cintura,

profundamente húmedo en mi memoria.

 

Pero a veces llegas inoportuna

en mis momentos de olvido,

cuando intento descubrir que no existes

o inventar que fuiste un sueño.