Aunque tú no lo sepas, te recuerdo
en las cosas que intento olvidar:
en la lluvia cayendo sobre el suelo
y en las noches que no quieren pasar.
Aunque tú no lo sepas
y nunca lo llegues a entender
ni te preguntes por qué sigo así,
hay heridas que aprenden a querer
justo aquello que las hizo sufrir.
Aunque tú no lo sepas
ni mis versos te logren explicar,
hay amores que nacen sin querer
y ya nunca se pueden olvidar.